Valparaíso

Valparaíso, patrimonio de la humanidad, es sin duda una parada muy concurrida por los turistas locales y extranjeros. Es el puerto con mayor cantidad de llegada de turistas y el segundo en movimiento de contenedores. Pero lo más llamativo es su arquitectura, sus coloridas casas que van subiendo sobre las faldas de los cerros hasta perderse en el horizonte.

Después de pedir algunos consejos de los lugares que podíamos ver, nos fuimos un día domingo, a eso del medio día, a recorrer Cerro Alegre y Cerro Concepción y como estábamos en Viña del Mar tomamos locomoción colectiva hasta Plaza Sotomayor, que nos costó $520 (USD 0,80) que sería nuestro punto de partida. Ese día había una linda feria de artesanías y antigüedades.

Caminamos hasta el ascensor El Peral, al costado de los tribunales de justicia, pagamos la subida $100 (USD 0,15 por persona) para llegar al paseo Yugoslavo. Como terminamos aquí el recorrido, dejamos para el final su visita y nos fuimos en busca de la calle Mirador, para entrar al Pasaje Bavestrello N30 y llegar al otro lado de la calle Álvaro Besa, bajar hasta la calle Urriola para entrar en la escalera del pasaje Gálvez.

Bavestrello

Al subir la estrecha escalera, que en ese momento estaba llena de turistas para sacar la mejor foto, se empieza a sentir ya un Valparaíso más profundo, con pasajes estrechos lleno de colores y graffitis. Al internarse dentro del pasaje Gálvez nos encontramos con más murales llenos de arte, perfectos para unas lindas fotos, además de galerías de arte repletas de postales, heladerías, otras cosas para comer y músicos callejeros, que hacen el paseo aún más agradable.

Ya al final, llegarás a una explanada junto a una escalera, la que debes subir y doblar inmediatamente a la izquierda, por un pequeño pasillo para seguir derecho y llegar al paseo Gervasoni. Aquí encontrarás el Museo Casa Mirador de Lukas y vendedores a los costados del mirador, con obras de artes y artesanías. Terminando el paseo te encontrarás con una casa blanca, es el Cafe Turi, debe subir por el costado de este hasta llegar a la calle Papudo, aquí dobla hacía la izquierda.




A los pocos metros, antes de encontrarse con la primera intersección, hay una chocolatería en la que la vitrina invita mucho a caer en la tentación y así fue, Paloma cayó y entró por dos alfajores, bien ricos, un acierto jaja. Para continuar nuestro recorrido, doblamos en la calle Concepción a la izquierda, ahí verás dos caminos, uno es la calle que te lleva abajo y la otra una pasarela que te lleva al paseo Atkinson. Lo que más nos llamó la atención es la arquitectura de sus casas, uniformes pero de distintos colores. A esta altura, la verdad, ya estábamos sorprendidos. Nunca habíamos visto esta cara de Valparaíso y nos estaba gustando mucho.

Al final del paseo Atkinson nos encontramos de frente, con quizás una de las casa más famosas de paseo, es el Hotel Brighton, nosotros no lo conocemos, pero las piezas que dan a la bahía deben tener una vista hermosa, desde la mañana hasta el atardecer. Al seguir por el costado, llegamos a un intersección donde debías seguir por el pasillo donde está el letrero Paseo Pastor Schmidt. Arriba te toparás con una casa esquina, con un gran graffiti de varias personas, que a nuestro parecer parecen cantantes o músicos de jazz. También verás una escalera, probablemente habrá gente tomando fotos y es que claro, si la miras desde abajo, verás es esta pintada de tal forma que sus escalones parecen un teclado de piano.

Valparaíso

Volviendo a nuestra ruta, subimos la escalera nuevamente y arriba seguimos hasta el fin del paseo hasta la calle Pilcomayo, doblamos a la derecha en la calle Concepción que luego de la curva se llama Paseo Manuel Montt hasta la calle Manuel Montt. 

Al doblar en calle Manuel Montt nos encontramos de frente con un mural del Principito («Lo esencial es invisible a los ojos»), muy bien mantenido y muy fotografiado por los turistas. Ya era hora de comprar algo rápido para comer, para recargar energías y seguir nuestro camino. Elegimos un local que vendían una variedad de empanadas, nosotros elegimos la de jaiba, salmón y queso (estaban de maravilla, jaja). Para no perder tiempo seguimos caminando mientras comíamos. Justo en diagonal siguiendo por la calle Manuel Montt, esta el Paseo Dimalow y como todos los paseos anteriores, está lleno de galerías, algunos restaurantes y hoteles.

Al final de éste paseo, te encontrarás con una pasarela de madera que finaliza con el ascensor Reina Victoria y con una clásica vista/postal de Valparaíso. Si te toca un día como el que nos tocó a nosotros una tarde de invierno con unas pequeñas nubes en el cielo tendrás una vista muy parecida a esta.

Para continuar, debes seguir al final de la pasarela de madera y bajar una escalera y luego subir la escalera de cemento. Parece un poco enredado, por eso mejor le dejamos esta imagen más explicativa.

Cuando llegues al final, habrá un pasillo amplio con dos escaleras a los costados, subimos ahí y seguimos derecho hasta Almirante Montt a la izquierda, luego Lautaro a la derecha y derecho te encontrarás con la clásica escalera de «we are not hippies, we are happies».

Luego de una sesión de fotos y de contemplar la linda vista desde aquí, caminamos hacía arriba por Templeman, llega hasta Galos y dobla a la izquierda para llegar a otro punto muy fotografiado, la señora pintada en la casa.

Seguimos por Almirante Montt hasta una rotonda, ahí nos metimos por la calle Monte Alegre, hasta San Enrique. Justo en la esquina está «La Dulcería», puedes entrar y verás como hacen los dulces además de comprar obviamente. Nosotros lo hicimos y son bien ricos. 

Seguimos por calle San Enrique, hasta llegar nuevamente al Paseo Yugoslavo, ahí tomamos un té sentados en las escaleras, nos merecíamos un descanso.

Con esto completamos 3 horas aproximadamente caminando. Ya era hora de volver a bajar por el ascensor El Peral, para tomar locomoción que nos llevaría de vuelta al alojamiento.

Ahora los dejamos con la ruta desde maps. Lo tuvimos que dividir en dos, puesto que no nos deja poner más ubicaciones.

Parte I

Parte II

 

Recomendaciones:

  • En lo posible y si no eres conocedor de la zona, prefiere ir de día, te sentirás más seguro y podrás disfrutar los lugares de mejor forma.
  • Cuida tus pertenencias: como en todos lugares, hay amigos de lo ajeno, por eso siempre atento a tu mochila y observar a tu alrededor.
  • Si ves algo extraño, donde veas tu seguridad en peligro llama al 133. Número de emergencias de la Carabineros de Chile (Policía chilena). 

Como siempre, muchas gracias por leernos. Si crees que nos faltó algún dato, no dudes dejarlo en los comentarios.

 

Saludos viajeros.

Lo bonito de viajar

Paloma y Seba, creadores de LBDV. Amantes de los viajes y aventuras de corto y largo aliento. Trekking, hiking, a veces mochileros y otras todo incluido.

1 thought on “Murales y miradores de Valparaíso”

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